01
Feb
08

Manuel Cervera

Manuel Cervera

 

El Dr. Manuel Cervera

Aunque nacido en Dolores, provincia de Buenos Aires (1° de enero de 1863), el doctor Manuel M. Cervera ha sido indudablemente el historiador santafesino por antonomasia.

Superando la crónica trivial, la biografía familiar o los trabajos fundamentados esencialmente en la tradición, Manuel Cervera encara el estudio de la historia con un criterio científico e integral, ubicando la historia de Santa Fe, su provincia de adopción, dentro del contexto económico y sociopolítico de la época, analizando desde los años de la Conquista hasta los albores de nuestra Organización Nacional, hombres, instituciones y acontecimientos con un riguroso método histórico. En su «Historia de la ciudad y provincia de Santa Fe., su obra cumbre, examina año por año los intrincados períodos históricos desde sus orígenes, sin olvidar detalles. El bagaje documental que aporta en sus obras es agobiante por su voluminosidad; y tal ha sido su contribución en este aspecto que, difícilmente se pueda intentar alguna investigación que no encuentre en su repertorio o en sus citas alguna referencia o fuente.

Además de la obra citada, cabe recordar a su trabajo sobre «La fundación de Esperanza», «Poblaciones y curatos., «Francisco Antonio Candioti”, «Ubicación de la ciudad de Santa Fe fundada por Garay» y un sinnúmero de investigaciones publicadas en revistas de la especialidad.

 

Relevamiento Patrimonial de la Provincia de Santa Fe

 

Este antiguo revolucionario, juez de la corte santafesina y fundador de la Junta Provincial de Estudios Históricos, se remite al desalojo de los moros de territorio español para justificar la conquista y sus métodos en territorio americano. “Para las reformas a establecerse, para el predominio de un poder regulador, la única ley era la espada, la única razón la fuerza, los medios la intriga y la falsía en todas las naciones europeas; y el espíritu de los españoles soldados educados en esta escuela y ejemplo, no iba a detenerse ante indios engañosos, volubles y descontentadizos (…). Si a los vencidos enemigos de contraria religión, en Europa, se les marcaba a fuego y servían como esclavos, cuando no disminuía su número en matanzas continuas; si a los vencidos de la misma religión destruían, dañaban o maltrataban ferozmente ¿cómo debían haber procedido en este nuevo lejano país?”

 

Cintia Mignone en Historia Colaterales

 

 





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